la hermana ines

la hermana ines fue alguien muy importante en mi vida.

Con su ajuar preparado y fecha de boda puesta, decidió que quería ser monja.

Contaba que lo decidió en la peluquería esperando turno para el secador, escuchando a una chica contar sus penas, decidió que porque tener hijos si había ya muchas jóvenes en el mundo que necesitaban cariño.

Tiene una risa limpia

Unos ojos chispeantes.

Una voz suave, serena, cantarina.

Fue niña de la posguerra y contaba como en su infancia se había “cobrado un castigo”.

“alguien le dijo a mi madre que me había visto salir del cine cuando debería estar en clase, no era yo, pero mi madre no me creyó y me castigo sin salir el fin de semana. Cumplí mi castigo por adelantado y en la semana siguiente falte un día a clase para ir al cine”.

Durante dos años de mi adolescencia fue como mi segunda madre. Ella me ayudo a seleccionar, colocar, conservar… todos esos frutos que mi madre, la trini, había sembrado. Y sembro todo lo que a la trini no le dio tiempo.

Se quedó secando mis lágrimas de madrugada y muchos de sus consejos todavía los sigo hoy.

Me enseño a hacer un presupuesto mensual con mis primeros sueldos.

Marijose, nunca puedes gastar mas de lo que ganas”.

“primero los gastos obligatorios, luego los necesarios, algo para imprevistos y deja siempre un poco ti”.

“con el primer sueldo comprate algo especial, algo que desees mucho, lo recordaras toda la vida”… eso mismo lo he seguido con mis hijas.

Marijose, la familia nos toca en suerte, los amigos los elegimos.

Marijose, escucha y si no te cuadra ponle un interrogante (lo decía mientras dibujaba un signo de interrogación en el aire) y apárcalo a un lado, con el tiempo te llegara la respuesta.

Marijose, es un capricho? Permítetelo, te lo mereces”. Eso me lo dijo después de enseñarle una bolsa que me había comprado y a la que le había sacado todas las pegas “es demasiado grande para bolso, con solo un clip como cierre no te sirve para la playa porque te entrara la arena, es blanca se manchara demasiado…”.

"Marijose, no intentes cambiar tus defectos en un día. imaginate un desván lleno de trastos al que hace años que no entras. Si subes y abres las ventanas de golpe te asustaras y saldrás huyendo. sube, abre un poco la contra, que entre un rayito de sol y veras muy poco polvo, cuando tengas eso limpio deja que entre un rayo mas de luz y sigue haciendo limpieza"

-hermana puedo salir un rato?- le preguntaba algún día entre semana cuando sabia que las normas del centro solo permitían salidas de sábado y domingo.

-sabes que no marijose, pero…necesito xxxx, vete a comprármela …ah, recuerda que las tiendas cierran a las ocho así que no llegues mas tarde de las ocho y cuarto.

me defendio cuando llegue del instituto cabreada por un suspenso en religion,

-preguntaban mi opinion sobre jesucristo y conteste que era un revolucionario que se saco una religion de la manga.... me han suspendido.

marijose, si te piden tu opinion, siempre sera correcta la respuesta, ademas, jesus fue un revolucionario en su tiempo, y el cristianismo no existia con lo cual... si se saco una religion de la manga.

Decía que eramos su familia, nosotras, sus chicas, y no tanto sus compañeras monjas.

Cuando la llamaron diciendo que su madre estaba grave, se vino a llorar con nosotras, recibiendo con agrado nuestro cariño.

Cuando volvió de visitar a su madre, nos contaba conteniendo las lágrimas, como su madre había perdido la cabeza. Como le tiraba todo lo de los armarios al suelo para luego decirle “ines, ya te he arreglado el armario”. Y como no los cerraba con llave para evitar el estropicio porque su madre decía “es mi casa, no quiero llaves en los armarios” y ella respetaba que era su casa y ordenaba una y otra vez los armarios. A los pocos días, su madre se puso peor, volvió a marcharse, pero esta vez se quedo junto a ella.

Cuando cumplió los 50 años estaba feliz “he vivido medio siglo, ya puedo decir hace medio siglo yo…”

Era fan numero uno de Rafaela carra: “es la cantante que mas ha enseñado a su publico, no solo desnuda, hasta el cuero cabelludo”

Estuvo 10 años en las misiones, con el pueblo warao en Venezuela y nos contaba mil historias de allí.

“Lo peor que les hicimos a los indios fue descubrirlos, ellos estaban muy a gusto allí, tenían su Dios, el SOL, no necesitaban aprender nuestras oraciones, porque ya tenían las suyas”

las indias, cuando se ponían de parto, cogían la canoa y se iban solas al río, tenían a su bebe, de una forma natural”

Hermana solas? Y si se complicaba el parto?

pues no se que hacían, pero jamás en 10 años que estuve allí, se murió ninguna madre ni ningún bebe, volvían siempre limpias, con su bebe limpio en brazos”.

De la selva se trajo unos huesos maltrechos, necesitaba levantarse una hora antes para tomarse sus pastillas y “darle tiempo a mis huesos a que se vayan moviendo”.

Muchas noches nos avisaba “voy a darme un baño, estoy tan cansada, me duele tanto todo… si veis que tardo mas de 20 minutos llamarme a la puerta, no sea que me duerma en el agua”.

Ella que vivió en mil ciudades me enseño que hay que amar y respetar la tierra que te acoge sin dejar de querer la tierra de tus raíces, que son compatibles, a adoptar sus costumbres sin desdeñar las tuyas, que cada pueblo es diferente, solo eso, diferente ni mejor ni peor.

La hermana ines, contaba con resignación como las chicas nos íbamos y desaparecíamos y como algunas, al cabo de los años, volvían a aparecer, igual que el hijo prodigo.

Y yo fui una de ellas.

Jamás la olvide, mis hijas, conocen casi tantas historias de su abuela como de la hermana ines.

Quince años después de no saber nada de ella, la busque, encontré un teléfono de su congregación, de Madrid, me dijeron que estaba en Zaragoza, y en Zaragoza me dijeron que estaba en pamplona.

Marque los números temblando, pensando como me presentaría, como me identificaría para que me reconociese entre los cientos de chicas a las que había ayudado.

Y fue tan fácil….

Solo le dije mi nombre, el nombre del colegio y su voz cantarina contesto.

Marijoseeeeeee, como estas bonica? Claro que me acuerdo de ti, como esta tu hermana, cuéntame como te fue la vida.

Y a tropezones, entre lágrimas, entre risas, le hice un gran resumen… me hizo un gran resumen.

Cada vez que quiero hablar con ella, tengo que seguir el mismo proceso, porque con sus casi 80 años, me la siguen cambiando de ciudad.

La ultima vez, hace un año, estaba en Valladolid.

Y cuando alguien dice que las monjas son malas, que son peseteras, que son …..

Yo siempre pienso lo mismo… “todas las monjas no, no metas en ese saco a mi hermana ines

6 diciendo:

Sabes que todos tus relatos me tocan profundo, pero éste es uno de los que más.
Mira que has tenido una vida difícil, pero a la vez, en tu camino empedrado, has tenido tambien gente hermosa que te ha enseñado a caminar y a veces hasta te llevó en brazos.
Eres muy afortunada por eso. Yo soy afortunada de que me lo cuentes. Gracias

24 de septiembre de 2008 a las 18:32  

nashie.la verdad es que me siento afortunada porque cuando las cosas se ponen dificiles siempre hay alguien que las hace menos dificiles, ademas, al final, todo son solo experiencias que nos hacen ser lo que somos.
un besito mu fuerte a ver si tus dos amores nos dejan chatear un ratito

24 de septiembre de 2008 a las 19:00  

Hola... llegué paseando por los blogs... Empezamos saltando de uno a otro y llegamos a conocer personas que ni sabemos que existen.
Este relato me emocionó, es de una ternura infinita... Y me dio pie para seguir lleyendo tus post.
Descubrí a una persona muy tierna, con claros y oscuros (como todos tenemos), con mucha sensibilidad y que supo escribir cosas en las que me siento identificada...
Me gustó mucho... Yo también empecé el blog para aprender y mostrar trabajos... y en realidad he posteado más de otras cosas que de tejidos....
Un abrazo desde el otro lado del océano... desde Montevideo, Uruguay

24 de septiembre de 2008 a las 19:03  

yo tambien llegue a tu blog, hace unos dias y me quede alucinada con tus sobrinas nietas, tan canijillas ellas.
gracias por la visita
un besin

25 de septiembre de 2008 a las 9:44  

Majo, qué preciosa historia. Es verdad que a veces, personas ajenas a nuestra familia ejercen y regalan todo lo que las nuestras no hacen... Hermosa mujer.
Te aconsejo que la visites, que le des un abrazo y le hagas saber cuánto te importa... Antes de que se marche...
Si puedes, hazlo. Os hará felices a ambas.
Un beso, amiga
Natacha.

25 de septiembre de 2008 a las 12:57  

sabes natacha? ultimamente pienso en llamarla y me da miedo hacerlo pensando que se haya podido ir ya. pero creo que en mi proximo viaje al norte, probablemente haga una parada en valladolid, si no me la han cambiado de ciudad.

25 de septiembre de 2008 a las 15:36  

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