Cuando me dijeron que venia de camino, no me hizo mucha gracia, ya tenia yo mi vida muy organizada con dos hijas , yo digo que por eso, por ser la "inesperada" entra en nuestras vidas sin hacer ruido y despacito nos fue robando a todos el corazón.
Después del torbellino de sus dos hermanas mayores, ella todo dulzura, paz, y risas. No se la podía reñir, además solo servía para que se escondiese en un rincón, toda compungida. Aun siendo muy canija, simplemente hablándole y explicándole las cosas, obedecía, mucho mas que con un "nooooo" un poco mas fuerte o asustado.
Cuando empezó a caminar las plantas de casa sufrieron las poda con sus pequeñas manitas, solo una hoja por planta, porque diciéndole una vez "mina, cariño, eso no se hace, no le rompas las hojas que le haces pupa" servía para que esa planta estuviese ya a salvo, no su vecina, claro, quizás la siguiente planta necesitase una poda infantil.
Elegimos un nombre especial "miriam" pero fue ella quien decidió como la llamariamos desde muy pequeña "mina", "pero solo en casa mami, que no quiero que me llame mina todo el mundo".
Cuando todavía iba en la sillita y no había cumplido el año, ya se entretenía con un lápiz y una libretilla, durante horas, para asombro de todos los paseantes, aquella cosa tan pequeñita, cogía el lápiz y hacia sus garabatos sin hacer ruido.
su adolescencia, es mi ultima adolescencia, con ella se acaban las negociaciones por salir un rato mas, no mas "conversaciones" con profesores de instituto, no mas "control" de amistades, no mas miedos.
Si ana es el nacimiento de un rió, agua que fluye buscando por donde discurrir y esther es agua brava que arrastra todo lo que encuentra a su paso, mina es agua plácida que pareciendo quietas se mueven acariciando sus riveras sin darle importancia, dando frescura y vida a todo lo que toca.
sin hacer ruido, se va haciendo persona, va forjando su carácter, su personalidad, va eligiendo que camino quiere seguir.
sin hacer ruido, se involucra en mil historias y siempre está organizando ese cumpleaños, esa despedida o ese vídeo con su grupo de amigos.
Sin hacer ruido, dedica parte de sus horas libres a estar con los "nanos" del barrio, enseñándoles a pasar el rato, a divertirse.
Sin hacer ruido se mete en mil actividades, que compagina sin que nadie sepa como lo hace, porque sin hacer ruido sus días están llenos.
Y sin hacer ruido se acerca por detrás, mientras estoy en el ordenador, para darme ese beso que reconforta todos los mas y los menos que da de si un día cualquiera.
Sin hacer ruido vive su vida sin perder jamas de vista su referente, siempre pendiente, siempre sorprendente.
"sin hacer ruido" con su música a todo volumen que hay que ver que música escucha la niña
"sin hacer ruido" con su risa limpia rompe el silencio
"sin hacer ruido" llena la casa de gente
"sin hacer ruido" vive la vida y la hace vivir.
mi pequeño tesoro sin hacer ruido y resplandeciendo mas que todo el oro del mundo.
Mirándonos a los ojos, sin hacer ruido, nos diremos todo lo importante y lo vanal.
sin hacer ruido, se ha hecho imprescindible en mi vida.
sin hacer ruido, para mina.
Esther dijo...
Enhorabuena por transmitir tantas cosas con tan pocas palabras, pero tan bien escogidas. Ya queda menos para el turno de Pablo, no?
Muchos besos.
14 de octubre de 2007 a las 9:38
María Rosa dijo...
Bonita familia y en tus palabras se nota cuanto quieres a todos.
Un abrazo. María Rosa
15 de octubre de 2007 a las 19:47