Dentro de poco mas de dos horas, hará 24 años que empecé mis "estudios y practica como madre".
Tenía 19 años y me creía muy madura yo, muy fuerte yo, muy capaz de todo yo.
Los nueve meses de espera y preparación se me hicieron eternos, pero me sentí mas viva, mas activa y mas capaz de cualquier cosa que nunca hasta ese momento y jamás me he vuelto a sentir así.
El día antes (osea hoy) por la mañana salí a comprar esas cosas que aunque no las necesitas realmente te apetece comprar y las has dejado para ultima hora, salí con una amiga que también estaba embarazada y en capilla como yo.
En ese momento estaba en Madrid y hacia un calor infernal aun siendo el primero de octubre. Nuestras compras estuvieron marcadas por las sombras y los kioskos donde vendían cocacolitas frescas.....
Tenía tanto miedo que cuando empezaron los primeros primeros síntomas del parto, decía como una niña pequeña "hoy no puedo parir porque hasta mañana no cumplo".
El parto, fue un parto como tantos otros que hayáis podido escuchar, la única diferencia notable, es que al salir del paritorio, estaríamos mi hija y yo solitas porque su padre no podría llegar hasta cuatro días después.
Cuando me enseñaron aquella cosita tan pequeña, tan preciosa, tan ......... tan.........
tenia muy poquito pelo rubio, una cara redondita y una cabecita perfecta, unos ojos azules, manitas llenas de dedos (los 5 habituales, pero preciosos que eran de mi niña).
Cuando ya la pusieron a mi lado, mientras me recuperaba del parto y las enfermeras hacían su trabajo de controlar que todo iba bien, me entró una sensación extraña.
Me habían entregado a una cosa tan pequeña y tan bonita y yo podía hacer lo que quisiese con ella, podía mimarla o maltratarla (no es que pensase hacerlo) podía darle de comer o dejarla..... era un ser indefenso que no tenía como protegerse.
Dependía de mi y no podía fallarle.
Me entro muchisimo miedo, solo tenía mi amor para darle, pero el amor no engorda bebes ¿o si?.
Sentí que jamás volvería a estar sola pasase lo que pasase.
Mi vida tenía un porque, un sentido, una razón........
Recordé a mi madre, y la eché de menos de forma mas intensa de lo habitual, aunque sabía que desde donde estuviese, estaría viéndome y me guiaría para ser al menos, la mitad de buena madre que ella. "mariajose, es tu niña, ahora cuidala".
Pensé en lo que a ella, a mi madre le gustaban los recién nacidos y lo que habría disfrutado tejiéndole mil jersecitos y haciéndole mil vestidos de nido de abeja, si la vida le hubiese dado un poco mas de tiempo.
Mi hija se llama Ana en honor al primer nombre de mi madre (ponerle trini, que es como la conocía todo el mundo hubiese sido demasiado doloroso para mí)
A mi hija la llamaba "mi conejillo de indias", cambiar el primer pañal fue toda una odisea, darle el primer pecho, reconocer si lloraba por sueño o por hambre o....... por mimo.
Ana me enseñó a ver otra vez la vida con sus ojos inocentes, a buscar juegos...
Apagabamos las luces, encendíamos velas, nos sentábamos en el suelo a la luz de la "hoguera" con plumas de cartón en la cabeza y platos de fruta, porque "los indios solo comen fruta" así.......... Ana se comía la fruta feliz.
Me hizo ver cuando me equivocaba y me hizo rectificar
Cuando tenia casi cuatro años una tarde yo acababa de reñir con mi marido que se había ido todo enfadado y le dije algo a ella en mal tono, ella me contesto en el mismo mal tono y la regañé
"Ana, haz el favor de hablarme bien!!!!", muy cabreada yo
y con aquellos ojos azules y su voz mas dulce me dijo
"vale mami, pero hablame tu también bien".
Con el paso de los años me ha dado alegrías, disgustos, trabajos, recompensas..... y sobretodo enseñanzas y amor.
Ya adolescente nos partimos el alma y el cuerpo, las dos para ayudarnos mutuamente.
Y aunque ella a veces piense lo contrario, nunca me falló, y siempre me dio mas de lo que se podía esperar.
Cuando dentro de dos horas cumpla sus 24 años, no tendrá ningún regalo material de su madre, este año no he encontrado nada que realmente me guste para ella, todo me parece poco para ella y mucho para mi cartera.
Pero una vez mas le diré que me siento orgullosa de ser su madre, que admiro su valentía para enfrentarse a la vida.
su inocencia infantil en muchas ocasiones
su buen corazón
sus ganas de aprender cosas nuevas.......
claro que tiene defectos como todos, pero esos..... esos me los guardo para mi.
una vez mas
gracias Ana por darme lo que me das cada día y porque desde que naciste, jamas me he vuelto a sentir sola.
Mi regalo este año, es gritarle al mundo entero (o a quien quiera escuchar) que tú eres especial en mi vida y que siempre tendrás mi amor incondicional de madre.
Nunca agradeceré bastante a la vida haberme dado una hija como tu........... pero ya sabes nuestro trato, no puedes hacerme abuela hasta que no cumplas los 25, ya solo te queda un año de espera....
Nashie dijo...
joder! me hiciste llorar!!!
Qué hija hermosa que tienes!, Qué buena madre tiene ella.
Las felicito a las dos...
Todo el amor del mundo para ambas
2 de octubre de 2007 a las 14:47
Celes :) dijo...
Qué manera de escribir!!! Te leía y me iba secando las lágrimas... Te felicito y feliz cumple a tu hija!!!
3 de octubre de 2007 a las 5:25
Esther dijo...
Vaya, sabía que eras buena madre, pero no creí que tanto. Todo lo que has escrito tiene más valor que el mejor regalo el mundo, tranqui. Por cierto, buena idea lo de "los indios sólo comen fruta", me la guardo por si algun día a tu sobrino le da por no comer fruta.
Muchos besos, guapa.
3 de octubre de 2007 a las 14:52