hay días que merece la pena despertarse por la mañana y adentrarse en la vida de un salto...
hoy es uno de esos.
el domingo amaneció soleado, el sol calienta lo justo para la hora que es, quizás mas tarde empiece a ponerse rabioso, pero la temperatura es ideal.
el silencio de la casa se rompe con la entrada de sms en mi inseparable móvil, mientras pongo el café a calentar en el microondas.
leo el sms tres veces, para que mi neurona lo pueda asimilar, todavía no ha recibido su dosis de cafeína..... el sms la alimenta, la despierta, me hace reaccionar.
me visto rápido y la misión siempre imposible, encontrar unas llaves, aparecen unas, bajo las escaleras corriendo, mis ojos buscan incrédulos y ........se topan contigo............
el resto?
el resto se queda para los dos, porque durante una hora larga el mundo ha dejado de girar, las agujas del reloj se han parado, las olas del mediterráneo han dejado de llegar a la orilla, los pájaros han dejado su trino varado en el aire, las copas de los arboles dejan de bailar a capricho del viento.... porque durante un rato, lo único que importa es que nuestros ojos estaban unidos por nuestro imán.

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Esther dijo...
Qué bien describes lo que sientes, haces que quien lo lea sienta lo mismo que tu. Ojala sigas sintiéndote así durante mucho tiempo. Ya era hora, ein, ya era hora, jolines.
7 de mayo de 2008 a las 9:24
Titina dijo...
Hola Majo como siempre tus relatos me sorprenden, sos una genia de la literatura mujer!!! Besos
11 de mayo de 2008 a las 12:47