Después de la mudanza y de problemas mil en el trabajo con presiones, cambios que les parecerán maravillosos a las cabezas pensantes tan bien pagadas pero que ni los clientes ni los teleoperadores entendemos (los clientes al menos solo los sufren no los tienen que justificar encima) weno después de todo esto llegó el gran momento.
las vacaciones.
una semana enterita en avilés, después de casi doce horas de viaje, y es que sigo siendo prehistórica y me sigue gustando eso de pasarme horas en un autobús, bueno mas bien en dos y recorrer poco a poco españa de punta a punta con todos sus cambios de paisaje y cielo (aunque parte del viaje lo haga de noche siempre)
la cosa es que en el viaje de ida una vez mas hice fotos llegando a asturias.
la autopista del gërna tiene algo especial. Es la puerta a casa, es el ... "ya estoy cerca".
quise hacer fotos a los "campos de castilla" esperando sus campos siempre secos,
y me encontré con un verde casi asturiano... casi porque no hay verde mas maravilloso que el verde del prau asturiano.
el embalse de caldas de luna estaba ... increíble... asomaban apenas las copas de los arboles sobre el agua...
y recordé que en un viaje anterior (octubre 2008) había hecho fotos con tristeza a un embalse completamente seco.
luego mi prao asturiano con caballos incluidos.
mieres el primer pueblo en el que se para el autobús.. que rabia me dá, porque le tengo manía al pueblo porque sí, porque son cinco minutos perdidos y porque es un pueblo que no me trae buenos recuerdos, aunque solo me haya tomado un café en él (quizás por eso le tengo manía no?).
weno
luego oviedo.
por fin la estación.
llamadas impacientes
-ya llegué donde estas?
-estoy aparcando dame un minuto.
-no te veo
-date la vuelta y mira de frente
-si, ya te veo
y por fin el abrazo esperado
la mirada de siempre, la sonrisa y vuelta al abrazo.
-que ganas tenia madreeeeeee
-yo también
y por delante una semana llena de
fabada de nina, imperdible.
ir a comer a casa nina es como ir a comer a casa de "mama". Si, ya, es solo un restaurante o una casa de comidas, pero para mí es más porque es la comida sin prisas compartida solo con mi sister, platos caseros que tienen ese regusto de comida hecha con cariño de madre.
paseo por la ría, nuestra ría, mas confidencias.
abrazos, mimos, besos......... piel, tenia tanta hambre de piel....
vaguear, pasear, reencontrarme con mis olores, mis sabores, mis paisajes, mi calle....
reírme con el ladronzuelo
que sin prisa pero sin pausa me roba el corazón con su "tia marasose...." ains que esta de comer madreeeeeee, que me lo comoooooooo, que es una cotorra, que es un niño movido y a la vez tranquilo, y a ratos sin decir nada pienso "lo feliz que harías a tu abuela".
una taza de chocolate... puede haber algo mas apetecible una tarde lluviosa aunque estemos a mitad da mayo?
que digo yo que me encanta mi verde y que el verde con agua se paga pero coñe, podía parar de llover al menos dos días de cada semana que yo este en avilés no¿? porque cada vez que voy es orbayu a saco.
y pasear por rivero y sus soportales
y este viaje tuvo algo diferente... un rato compartido con esa amiga que no recuerdo cuando la conocí porque está en mis recuerdos mas remotos. esa con la que tenia una relación amor odio.
habían pasado casi nueve meses desde la ultima vez que fui a avilés... casi un embarazo, pero en dos meses vuelvo... nunca mas dejaré pasar tanto tiempo si no es absolutamente imposible.
semana especial, viaje de vuelta con esa tranquilidad que tanto necesitaba por fin la ansiedad se quedó en alguna curva de la carretera y para celebrar que ya llegué
cena asturiana con risas y buena compañía.
gracias sister por darme justo lo que necesitaba
y gracias trini por darme una hermana tan especial.
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Themis dijo...
Que lindas fotos! hermosos lugares y no podrías haber sacado esas fotos si no ibas en ómnibus. Que bueno que todavía algo de nieve queda, aquí queda mucha en el norte, en Estocolmo nada de nada.
Me alegro que hayas pasado tan lindo y disfrutando de la familia (sí, el sobrinito está amoroso, como para que no te haga derretir cuando te habla).
Pensé abrir el vestido en los costados, pero como vengo dolorida de la espalda no pude hacerlo ahora. Cuando lo compré, a pesar de que no hace tanto, todavía no me había dado por las manualidades y esa costura se me hacía algo demasiado avanzado, pero cuando esté mejor y pueda sentarse junto con la máquina de coser, lo reformo.
Cariños
24 de mayo de 2010 a las 14:30