ATRÉVETE. CAMBIA.
Hace 14 años

porque una de las pocas cosas gratificantes que nos trae el invierno, el frío es comer un cucurucho de castañas asadas, mientras se pasea por la tarde ya anochecida de cualquier ciudad.

Etiquetas: divagando
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Esther dijo...
Pa chulas chulas, las estatuas de Oviedo. Tienes al viajante, con sus maletas y todo, tienes a Woody Allen,incluidas las gafas cuando no se las han roto. Y más que ahora mismo no recuerdo. Ah, si, los novios, que están pegándose un morreo curioso en medio de un plaza. Ah, y la Regenta en la plaza de la catedral. Y una niña leyendo delante del campoamor. Ah, y el culo-polla de Botero, cerca de la niña leyendo. Hay que dar una vuelta por Oviedo cuando p'al intercéltico, vale?
8 de junio de 2008 a las 12:03