la mochila debe colocarse bien, a la espalda.
no muy apretada para que nos deje respirar sin ahogarnos.
no muy floja para que no se mueva y nos desequilibre.
los bártulos tienen que estar colocado y no sobresalir para que el bulto de la "botella de agua" no se clave en las costillas.
Tiene que estar ordenada para que con solo meter la mano y palpar, encontremos en segundos lo que necesitamos.
Debe llevar solo lo necesario y nada superfluo para no cargar con pesos "vacíos" y añadidos.
Me paro en el camino a colocar mi mochila, os siento y os sé a mi lado.
lo haré sin prisa pero sin pausa.
Pronto estará todo en orden.
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Anónimo dijo...
Creo que lo dijo Santa Teresa de Jesús. "Vivo sin vivir en mi..."
Joan
29 de junio de 2008 a las 17:57
majo dijo...
y tan alta vida espero,
que muero porque no "te veo"
seguia casi asi no?
29 de junio de 2008 a las 18:02
Esther dijo...
Estais fatal los dos, preadolescentes pedidos. Qué envidia me dais.
Besacos
29 de junio de 2008 a las 19:52