hace cuatro meses y medio, sin anestesia, me quitaron el pinganillo de un capón.
casi siete años de pinganillo en diferentes operadoras de teléfono, casi siempre en subcontratas = condiciones de trabajo casi esclavistas y muchas veces absurdas, donde lo que menos importa es el cliente y lo más importante es vender.
Como me dijo una vez mi "gran jefa", que un cliente llame para hacer un cambio de cuenta bancaria es solo una excusa para que el vendas algo, no me interesa si le haces el cambio de cuenta bancaria, le tramitas el traslado o le das la información que pide, lo único que me importa es que cuando cuelgue le hayas vendido algo de los productos que tenemos como objetivo este mes.
A mi me gusta el trabajo de teleoperadora y más si estoy en reclamaciones o facturación... debo de ser masoquista, pero disfruto cada vez que un cliente cuelga y le he solucionado... lo que sea.
pero odio vender y más si el cliente no necesita lo que le "meto".
Así que ese fue el motivo de mi despido, o más bien la excusa, porque pocos días después la "gran jefa" tuvo a bien decir que necesitaba tirar a dos personas para dar ejemplo al resto, tenían que ser dos personas con unas características muy concretas y caí yo, que vendia sin llegar a los objetivos y el resto de parametros los tenia perfectos y otra que llevaba casi más tiempo en la empresa que las mesas pero que había dejado de implicarse en todo.
cuando el cliente no acepta un producto que si le iba a mejorar su factura por la desconfianza que tienen de las teleoperadoras me han dado siete patadas en el estomago.
El martes empiezo otro curso de cuatro o cinco semanas, todavía no lo sé, seis horas diarias, sin cobrar, para al final con un poco de suerte y mucho esfuerzo por mi parte, a mediados de septiembre dejar las listas del paro y volver a colocarme el pinganillo.
En principio estaba feliz, esta vez no es una operadora de telefonía, es una empresa nacional de un servicio básico-imprescindible.
Es atención al cliente pura y dura sin un ápice de ventas, es más cuando un cliente quiere darse de alta se pasa a otro departamento sin siquiera informar... fin de promociones, fin de presión por ventas... atención al cliente pura y dura... me gusta y soy buena en ello, así que estoy convencida de que pasaré el curso.
cuatro o cinco semanas de curso para un contrato de tres meses... renovable, no es una maravilla pero como estan las cosas... mejor no abrir la boca.
pero se me ocurre buscar en foros de teleoperadores de la empresa de servicios y de la subcontrata en la que voy a trabajar
y que me encuentro?
pues que mis futuros compañeros estan que muerden
que en la plataforma donde yo voy a entrar hace solo dos meses tiraron a diecisiete personas porque si, para contratar a cien en chile.
que la empresa de servicios cambia cada cinco años de subcontrata haciendo así limpieza de teleoperadores y creandoles inseguridad desde el mismo dia que entran hasta el que por fin vuelven otra vez a las listas del paro.
que hace solo unos meses se planteaban la posibilidad de quitar los descansos para ir al servicio.
Es el mismo perro, la misma mierda pero con diferente nombre.
Me olvidaré de coberturas, adsl, llamadas que nadie hizo pero estan en la factura para cambiarlo no se muy bien porque.
pero de todas formas
estoy feliz porque .... es la posibilidad de volver a sentirme útil después de atender una llamada aunque la persona que este detrás no se imagine ni por lo más remoto que hacer un cambio de cuenta bancaria no es tan fácil como la lógica haría pensar a todo el mundo... menos a las cabezas pensantes de los call center
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio

Jezabel dijo...
bueno, es verdad que las condiciones de los teleoperadores se podrían mejorar mucho, pero lo de las ventas va un poco en función del jefe que tengas también.
Yo nunca me he sentido demasiado presionada, siempre te dicen que tienes que vender pero no peligra mi puesto por ello, solo unos incentivos que por ridiculos no son muy intentivables jejejjeje.
Me alegro de que vuelvas a la vida laboral activa, ya me contarás
15 de agosto de 2011 a las 14:07